
El canon y Pablo Platas
Es evidente la divina proporción en la obra de Pablo Platas. Y es que como ha sido común a los grandes maestros creadores, a Platas también lo ha seducido la idea de la perfección estética, la belleza que resulta de los cálculos matemáticos traducidos en formas perfectas.
A lo largo de los siglos, filósofos y grandes pensadores han tratado de definir el concepto de la belleza, es gracias a sus cavilaciones que llegan hasta nuestros tiempos las más variadas definiciones según el sentido del gusto de una época determinada. Pero la belleza es subjetiva y sin una regla fija, por lo que quizá su definición no sólo se encuentre en el equilibrio.
Pablo Platas, pintor, escultor, grabador veracruzano ha entendido que la belleza está en lo que se ve, pero también en lo que se siente, está en la música y en la fe, pero está también en el deseo carnal, en los cuerpos que de manera voluptuosa se entrelazan, en las redondeces y ¿por qué no?, también en las figuras abstractas: “Las formas son las mismas, sean abstractas o figurativas, todas parten de una estructura geométrica” nos dice.
Y luego de experimentar, de practicar, de errar y acertar, tenemos ya al maestro que celebra cuatro décadas de creación. Relieves es el testimonio de una trayectoria. Aquí se aprecian desde sus más experimentales creaciones hasta los enormes paneles que lo han consolidado no solo como un artista completo, sino como un gran maestro.
Enhorabuena por estos primeros cuarenta años de trayectoria y vengan muchos más en los que –como el dice parafraseando a sus maestros- “Lo pequeño sea a lo grande, como lo grande y lo pequeño sean al todo”.
Gina Sotelo
Otoño 2008